Desubicado 1

Desubicado

ANTONIO BORREGUERO

Antonio Borreguero

Escritor

Un hombre caminaba entre la multitud que se dirigía rauda, sin detenerse en ningún momento, ni ante nada. Así pasaban ante escuelas, hospitales, chabolas y cementerios, no desviando siquiera la vista hacia ellos. Aquel hombre no encontraba la causa de aquel proceder, al igual que mostraba su extrañeza a que todos aquellos individuos que formaban la avalancha humana, fuesen conectados a sus teléfonos móviles mientras sonreían complacientes o se mostraban serios. Otros se limitaban a hacer gestos de complacencia o de negación con lo que oían; nadie se desviaba del camino, como si de una locomotora se tratase. Un objeto extraño se le introdujo en el zapato, creándole molestias; no podía parar para quitárselo, pues pensaba que sería aplastado por la multitud que no se detenía ante ningún obstáculo, ya que todos parecían ciegos ante lo que ocurría a su alrededor. El hombre reflexionaba en la conveniencia de detenerse, liberarse de lo que le producía dolor, y a la vez mirar cuanto ocurría por donde pasaba, sopesando los pros y contra de su decisión. Al final decidió parar y librarse del objeto que le molestaba, y a la vez pensar hacia donde se dirgía, fue lo último que hizo. La multitud pasó por encima de él aplastándolo.

Moraleja: El pensar libremente es un riesgo, haz lo que hagan los demás, aunque no sepas hacia donde te conducirá.

*¿Consejo, o ironía?

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